L'espace de le Petit.

Solo los que tienen blog estan IN (no es mi voz ni me letra).

Saturday, September 16, 2006

La araña mortal y la paranoia


Ayer fui mordido (ojo, mordido, no picado) por una pequeña araña casera. Bueno, al menos eso es lo que creo y al menos eso es lo que cree el doctor que me revisó. "Felizmente parece ser que fue una bebé, una baby spider", me soltó el médico cuando vio el minúsculo punto rojo que tenía en mi codo.

La verdad, la historia es la que sigue. Me levanto tranquilo, sin ningún tipo de mordedura en mi cuerpo, y a las dos o tres horas me empieza una picazón en el codo, me levanto la casaca invernal con sol en la cara -vaya Niño- y resulta que tengo un gran círculo rojo en mi codo, con la piel como cuarteada y con puntos negros que en mi imaginación ya veo como grandes mordeduras de una de esas arañas violín o de rincón que tanto han popularizado los noticieros últimamente. La verdad, repito, es que la historia es la que sigue: hace dos años escribí para una revista local un artículo sobre estas arañas. El especialista al que entrevisté, del Instituto de Enfermedades Tropicales, quien previamente me había enseñado terroríficas fotos sobre el resultado de la mordedura de la araña de rincón y especimenes muertos de estas arañitas de patas rechonchas, me había dicho: "Hacen películas de viudas negras y tarántulas, cuando la mas peligrosa es la araña casera, la loxosceles laeta, el loxoscelismo es el que mata".

¿Mata?, pregunté yo.

Sí, mata: en tres días si el veneno se aloja en el riñón por la corriente sanguínea. Igual, si no te tratas, te pasará esto, respondió el doctor, mostrándome otra vez horribles fotografías de mordeduras: grandes montes negros en brazos, marcas deformes oscuras cambiando una cara normal en un verdadero hombre elefante.

¿Cómo sé que es una araña violín si no veo a la araña y sólo la mordedura?, pregunté, sabiendo que más del 50% de los casos el paciente NO ve a la araña. Las heridas son de color VIOLÁCEO -me dijo el médico-. Hay que tomar mucha agua y tratarse apenas se pueda, dejar pasar porque no parece grave es el peor error y lo que te conduce a la TUMBA -puntualizó el especialista.

Desde la escritura de esa nota, no he podido dormir tranquilo, esa es la verdad.

Poco tiempo después, amanecí cuando vivía con mi buen roommate Marcos Logan con una pequeña marca roja en el dorso de mi mano: la palabra VIOLÁCEO me vino a la mente enseguida. Me ardía, me escocía, me dolía, me psicoseaba. Llamé a mi amigo y le pregunté que le parecía. Son huevadas, Petit, -me respondió-. No hay nada ahí. No seas una NIÑA.

No pude estar tranquilo, me acordé de las palabras del médico "Si no se trata por menosprecia la mordedura, puede ser muy tarde". Las palabras cirugía, necrosis del tejido, riñón, muerte y algunas otras rondaban por mi mente. Lloré. De verdad lloré. Estaba realmente asustado. Llamé al especialista al que había consultado. Estaba en Chosica y desde su celular me confirmó lo que temía: no puedo ver la herida, pero no te corras el riesgo, hazte ver, antes de que sea tarde. Faltó decirme "o si no, morirás". Al final, gracias al seguro del buen roommate pude ver a un médico especialista: poco más y se mofa de mí. Con una lupilla observó mi mancha rojiza, que para nada era violácea para él y me preguntó, sin ambages: ¿tomas drogas? ¿Alucinógenos, ansiolíticos? Al ver que no era ese el problema, se rió, me mandó una crema y me hizo firmar. Estaba tranquilo. La historia pasó como la historia de “Petit y la araña mortal”.

Más de un año después, me pasa lo que al principio relato. Y me dije: ¿pasaré el mismo ridículo? Pero esta vez si era violácea la marca. Algunas personas de mi trabajo dijeron al unísono: ARAÑA. Por último, una chica que de verdad había sido mordida por una loxoceles laeta en la pierna hacía relativamente poco me dijo mejor anda, porque así lucía mi mordedura el primer día. El cuento de La migala, del mexicano Juan José Arreola, revoloteaba en mi mente otra vez… Así que fui al médico, pero sin temor. Se demoraron una hora en atenderme y a medida que pasaba el tiempo la "mordedura" se volvía más pequeña, ardía igual, tenía toda la pinta de ARAÑA, pero era más pequeña, para nada violácea ya, y realmente me daba vergüenza entrar al consultorio del médico así. Hasta me rasque la herida para que luciera un poquitín más roja...

Al final, el médico casi que me confirmó que había sido una araña, pero mucho más pequeña de las que mis temores pensaban y que con una pastilla durante 5 días y una crema todo pasaría. Y pasó. Aún me queda una pequeña marca algo VIOLÁCEA en mi codo, aún arde un poco y el miedo, ese sí, desapareció. Más vale prevenir que lamentar, decía la abuela de alguien.

Para los fans de mario Bros

Golden Goose - A yearly talent show held at Gordon College in Wenham, Massachusetts. This video is a "live" performance of the first level from Super Mario Brothers.

Friday, September 15, 2006

Hasta siempre, Oriana Fallaci


Ha muerto, en su querida Florencia, Oriana Fallaci, quizá el último paradigma del periodismo moral y comprometido. Murió de cáncer, un cáncer que la carcomía desde hace ya muchos años y contra el que luchó como nadie, pero también un cáncer que ella finalmente decidió dejar de enfrentar para poder decir lo que ella consideraba su verdad. En Oriana Fallaci entrevista a Oriana Fallaci, su último libro, publicado en 2004, la escritora y periodista italiana reconoce que en algún momento tuvo que decidir entre escribir “La rabia y el orgullo”, su polémico libro post 11 de setiembre, y ser operada de los tumores que le habían renacido en la garganta. Y eligió lo primero, con todo el coraje del que es capaz un periodista. Cuando se publicó el libro y terminó el proceso, fue a Milán y el doctor le dijo: “No, ya no se puede”. Por eso ella ya sabía que iba a morir, no le temía a la muerte, pero si tenía unas ganas de vivir “porque es bello vivir aunque la vida sea fea”, como escribió en su última entrega de la trilogía sobre el Islam, el terrorismo, la guerra, Irak, Bush, Italia y el mundo que se nos viene y, claro, el “cáncer que corroe nuestro mundo como corroe mi cuerpo en estos momentos”.

Oriana Fallaci significó mucho para mí como estudiante de periodismo. Lei vorazmente su libro de 500 páginas de entrevistas a líderes importantes del mundo: Kissinger, quien ha dicho que fue la entrevista más horrorosa que dio en su vida –por lo que la Fallaci le hizo decir-, Arafat, el Sha, el emperador de Etiopía, Willy Brandt, el ayatollah Komeini, Sammy Davies Jr, Mohamed Ali, William Colby, no hay personaje importante que no haya desfilado por la pasarela de su pluma, por la aguda descripción de sus palabras, por sus preguntas mordaces, ni ella misma en su Oriana entrevista a Oriana. Se le puede criticar de muchas cosas, de extremista al final de sus días, por ejemplo, pero qué importa. Nos ha entregado joyas del periodismo-literatura, como Nada y así sea, quizá el libro que mejor plasme lo que sucedió en Vietnam, desde ambas trincheras, metiéndose en el pellejo de los soldados americanos, pero también en el de los vietcongs. O el libro sobre su pareja, Alekos Panagoulis, Un hombre, donde relata la trágica historia de este poeta rebelde en Grecia, sus cinco años de prisión y de cómo fue asesinado.

Oriana Fallaci se ha ido y con ella se ha ido un pedazo de la conciencia moral de todo el mundo, hayamos estado de acuerdo o no con sus telúricas ideas. Una leyenda del periodismo ha partido, y sobre todo una mujer valiente, con un corazón gigante. Si Panagoulis viviera sin duda escribiría un libro titulado “Una mujer” como Oriana hizo con él cuando este murió. El mundo le rinde honores, sus detractores incluso deben estar admirándola en secreto y sus enemigos, en estos últimos momentos de su vida, todo el mundo islámico, deben respirar tranquilos pues la espada que era su pluma está descansando en paz. Nos quedan sin embargo sus libros, para releerlos cuantas veces sea necesarios.

En La fuerza la razón, Fallaci escribió: Como hacía de joven, cuando la ortiga invadía mi país, cuando la hiedra lo sofocaba. Y ningún juglar que me grita ahora en las plazas, ningún lansquenete que pisotea mi foto en la tele, ninguna orca cruel que me golpea con el yelmo en la cabeza y se ríe de mi enfermedad conseguirá nunca impedírmelo. Ninguna manifestación de bribones que caminan con carteles en los que han escrito Oriana, puta o Fallaci, belicista conseguirá jamás intimidarme y hacerme callar. Ningún hijo de Alá que invita a castigar-a-la-perra-infiel conseguirá jamás amedrentarme o cansarme. Jamás. Aunque esté en el atardecer de mi vida y ya no tenga la energía física de la juventud. Porque es un atardecer que espero vivir y beber hasta la última gota.

Y lo hizo.

Wednesday, September 06, 2006

Príncipe Estrellado


Le acaban de dar el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. ¿Aló? Está bien, la selección liderada por Pau Gasol que ganó recientemente el mundial de Japón, superando a rivales como la poderosa Argentina y la propia finalista, Grecia, que había vencido a Estados Unidos, tiene todo el mérito que se le pueda dar y es una hazaña para el pueblo español: su primer mundial en baloncesto.

Pero, seamos realistas, el Premio Príncipe de Asturias, en cualquiera de sus categorías es supuestamente un homenaje a una carrera, a una trayectoria, más que a logros coyunturales, salvo excepciones.Parece que el jurado, español por supuesto, consideró que esto era una excepción y de los 28 aspirantes que habían sido nomidados para el galardón la selección chapetona "canasteó" a los demás: ganó 18 votos contra 1. ¿ El otro voto para quien fue? A mi parecer para quien debió ganarlo, de lejos: el tenista André Agassi, quien se acaba de retirar de las canchas luego de dos décadas de tenis espectacular, con pundonor y el aplauso de pie de miles de personas.

No sólo para muchos Agassi debió ganar el galardón por todo lo brindado en las canchas y el deporte, sino que por otro lado, muchos de los otros nominados tenían más credenciales para llevarse el premio: el kaiser Franz Beckenbauer (campeón mundial de fútbol como jugador y como técnico), la sorpresa española Rafael Nadal, número 2 del mundo a sus 20 años (aunque para eso, se lo daban a Agassi), la anterior finalista al mismo premio, la pertiguista rusa Yelena Isinbayeva, y el propio Pau Gasol, figura de la NBA.

Parece que este premio tiene tintes muy españoles últimamente, pues el último galardonado fue el piloto de Fórmula Uno y Campeón del Mundo, Fernando Alonso, pero acaso con justicia.

Bueno, la selección de baloncesto española se la llevó esta vez. Dentro del jurado, estaba la tenista española Arantxa Sánchez-Vicario. ¿Quién le habrá dado su voto a Agassi?

Tuesday, August 29, 2006

Señores periodistas deportivos: el Catania es el Catania

Me encuentro, por una cuestion de zapping, con el programa El Alargue, que conducen dos buenos periodistas, Óscar del Portal y Joaquín Ortiz, este último antiguo compañero de facultad. Lo hacen con acierto y el programa es divertido. Lo mejor es que la gente llama y da sus opiniones. Como una epifanía, justo en el momento en que los sintonizo un hincha indignado -al parecer del Muni- soltó todo su coraje contra el comentarista del último partido de la Academia transmitido por CMD.


"El señor que transmitió ese partido no sé qué hace de comentarista, puede comentar sobre cualquier cosa menos de fútbol, sólo sabe decir si el jugador es eficiente o no, pero el resto, es totalmente lo contrario de lo que uno ve en la pantalla, que se dedique a otra cosa".

Se refería a Luis Carrillo Pinto, comentarista de esa casa televisora. Ortiz y Del Portal, conductores del programa, sólo atinaron a reirse y a decir "a todos nos toca la crítica, mañana seremos nosotros".


Más allá de la ojeriza personal del televidente con el señor Carrillo Pinto, cuya performance como comentarista deportivo deja mucho que desear, dicho sea de paso, más aún con su dejete argentino, el fondo de la cuestión es que sí, muchos comentaristas y periodistas deportivos están, como se dice, pifeando el balón.

Hace unas semanas una portada del DT de El Comercio sacaba las imágenes de Juan Manuel Vargas, Martín Hidalgo y la Bala Moisella, tres laterales izquierdos. El artículo interior trataba de que se había despreciado a los laterales en este país y el Perú ya estaba exportando tres. Pero la verdad detrás de este levantamiento periodístico es que de esos tres laterales zurdos, sólo Hidalgo está medianamente triunfando, con final de Copa Libertadores incluida.


Después, el loco Vargas, luego de discretas -la mayoría- actuaciones y un puñado de buenos goles en el Colón de Santa Fe, acaba de llegar al recien ascendido Catania de Italia, pero se trata de un equipo que por primera vez disputará el Calcio y un indicador claro de la relevancia de Vargas y el equipo en el que está es que el Chucky es el jugador más caro de la historia del club. ¡El jugador más caro de un club de Italia! No hay que ser Macaya Márquez para saber lo que significa eso. El Catania no es precisamente el AC. Milan. Por otro lado, la Bala Moisella, que cumplió un buen papel en el Cristal de los primeros años del siglo XXI y luego cayó cuando se fue a otros equipos, está más que sentado en Belgrano.

Paradójicamente, el único de esos tres levantamientos de portada que está triunfando, Martín Hidalgo, fue el más satanizado lateral izquierdo desde las épocas del zancudo Percy Olivares. Con un currículum amplio, que incluye clubes de Europa y Sudamérica, Martín Hidalgo, mal que bien, ha demostrado ser un jugador de categoría, que admite sus errores en defensa, pero que ha sido valorado casi siempre en los equipos en los que jugó.

El periodismo deportivo sólo ve diez pasos al frente. La Bala Moisella se va al Belgrano y suenan bombos y platillos, cuando ni siquiera se sabe si destacará. Igual con el Loco Vargas, de quien todos los días se sacan notas periodísticas diciendo que la romperá, cuando sólo ha jugado un partido amistoso, donde su equipo ganó 5-1, donde cumplió es cierto, pero tampoco hizo tres goles para que digan que es un Roberto Carlos. Hizo un buen centro. Tiempo al tiempo. Hidalgo no daba pie con bola para la prensa nacional, y apenas tiene una buena racha en el Libertad y ahora es el mejor lateral izquierdo de los últimos tiempos.



El caso del Malingas Jiménez es ilustrativo. Nadie sabe de dónde salió, al menos el público no lo tiene muy claro. Como bien escribió, citode memoria en realidad, Fabrizio Torres del Águila en un editorial al regresar del mundial de Alemania "cuando me dijeron que Malingas Jiménez se iba a San Lorenzo me dije todos estamos locos". Bueno, el fenómeno Malingas ha llamado la atención de los medios, junto con el de Vargas, más que Pizarro en la banca del Bayern, Guerrerito con la pólvora mojada en el Hamburgo, Solano siendo el hombre orquesta y símbolo del Newcastle en los últimos partidos o la final -final después de todo- perdida por la Foca Farfán frente al Ajax (dicho sea de paso, hizo un pase gol desde el corner).

Cabe decir, también, que el bueno pero nada espectacular ingreso de Carlos Zegarra al Paok griego ha sido el de mejor cobertura: jugó su primer partido, marcó un gol de espectacular factura -tijera-, pero luego lo dejaron en paz, que haga camino al andar, como debe ser. Lo dejaron en paz quizá porque es un jugador que la hinchada no quiere y no le preocupa y no genera titulares. Quién sabe, el caso es que Malingas para aquí y Malingas para allá. Sólo porque el cabezón Ruggeri (quizá por fin entendemos que el apelativo de cabezón no sólo es por las dimensiones de su cráneo sino por su testarudez) lo pone de titular en cuanto encuentro enfrenten los de San Lorenzo. "Malingas apunta a Boca". Resultado: Siete a uno a favor de los xeneizes. Obviamente, el gol del honor NO FUE de Malingas.

Mentiría si sé cuántos partidos lleva jugados el buen Malingas en el fútbol argentino, sólo ha marcado un par de goles. No es para tanto, ¿no creen señores periodistas deportivos?


Monday, August 28, 2006

Los dos Lays (Fung y Sun) y Rafito Rey


Círculo de periodistas que rodea al flamante ministro de la Producción –y tránsfuga político en cierto sentido- Rafael Rey Rey. Preguntas van, preguntas vienen, respuestas igualmente y muy serio, con su cara de cura que se muere por romper su celibato, Rafito Rey empieza a ennumerar las agrupaciones políticas con cierto peso en el país.

“…los del APRA, los de Unidad Nacional, los nacionalistas, los fujimoristas…”, hace una pausa que quizá fue fatal y continúa: “ehh, también los seguidores de Lay Fung, todos, todos”.


Los periodistas, casi en coro, en algo inusual, por ser una unidad muy pocas veces vista entre el gremio de la pluma, el micro y la cámara, le dicen, entre risas: ESE ES EL PERRO.

Rey, con más cara de cura que nunca, con cierto aire a Cipriani cuando jugaba baloncesto o decía que los derechos humanos eran una buena mierda, o más bien, cuando lloró luego de salir de la casa del embajador japonés algunos años, Rey, decimos, con esas lagrimas ciprianescas invisibles en sus ojos ya achinados, con risa mordida: “si, claro, yo también leo el periódico para que vean, ese tipo de noticias, uno se confunde, además soy gran amigo de Humberto.

Lapsus caninus. Lapsus Rafitus. “Los de Lay Fung”, como dijo en un inicio el ministro de la producción, no van para nada a los ritos evangélicos, al menos no sabemos si todos o algunos, los seguidores de Lay Fung no tienen una espiga de símbolo ni votaran por su ídolo para las próximas elecciones municipales de Lima. Los seguidores de Lay Fung, ahora, están felices porque su héroe está libre, recuperándose del cadenazo que le propinó su víctima –legítima defensa propia- y lejos de las agujas mortales y las rejas. Los de Lay Sun, como luego se corrigió Rey gracias a los periodistas, quieren que el buen pastor salga alcalde.


Hay una cosa que une a ambos, aparte del “Lay” en cuestión y la similitud fonética entre Fung y Sun. La preocupación por la seguridad ciudadana, que tan bien honró ese perro valeroso y para nada asesino que se llama Lay Fung y de la que se tiene que preocupar el buen pastor si quiere superar el porcentaje de la elección presidencial y hacerle la batalla de las escaleras a Castañeda Lossio. Al menos, Rafito Rey no dijo “Los de Frito Lay”. Algo es algo.

Thursday, August 24, 2006

Vitocho haciendo el ridiculo

Checa nomá

Paniagua y Perusalén (Vitocho el Pinocho)


Me encontraba yo en el taxi, alrededor de las 10 de la mañana, de un día no muy lejano, acababa de entrar, a tal sitio, caballero, y el caballero me responde con gran pesar: "Murió Chaparrón, amigo". Creo que más me sorprendió el que no me diga el costo de la carrera, que la noticia en sí, pero luego de unos momentos de obnubilación caí en la cuenta. El ex presidente Paniagua, a quien habían operado del corazón un par de días antes, había pasado "a mejor vida".

En esos momentos, cuando el taxi arrancaba, me llama un buen amigo
periodista y me dice de frente, sin que medien holas ni buenos días, "Murió el viejo". Mi silencio fue como una respuesta y mi amigo sólo atinó a completar. "El país no se lo merecía". Por un momento pensé que quería decirme que el país no se merecía vivo a Valentín, pero no, obvio, el país no se merecía la muerte de un peruano ilustre, que no salió presidente por mucho, que muchos achacaron de egoísta en las previas de la primera vuelta y que, luego de muerto, irrevocablemente alababan.

Estaba por República de Panamá ya, comentando con el taxista, que me decía "tan joven el Chaparrón, iba a cumplir 50 este mes", y yo diciéndole no, hombre, serán 70, aunque igual estaba joven, escuchando por RPP a Meche Cabanillas escuchar la propuesta de una voz feminoide -Carlos Torres Caro- que le decía para cancelar el debate ministerial en el Congreso por respeto al doctor Valentín. Minutos antes, Vitocho García Belaunde había pedido la palabra, cedida con cierto quebradero de voz por la presidenta del Congreso, para anunciar la penosa noticia: "Me han informado que ha muerto el presidente Paniagua, pido permiso para retirarnos y si usted lo cree conveniente un minuto de silencio". Todo el congreso se paró, cual estatuas, caras compungidas, grabadas por el video que aqui se muestra, un patriota se había ido.

Cuando de pronto, yo mismo compungido, pues aunque no voté por él, y muy aparte de la simpatía que me generaba su alter ego el muñeco Chaparrón, Paniagua siempre me pareció un hombre de ideas fuertes, muy por el contrario de lo que se le achacaba (Me apené, debo confesar), cuando de pronto, retomo, la voz pomposa de Raúl Vargas nos dejó al taxista y a mí aún más atónitos: hay una falsa versión, tenemos al doctor Luis Solari, médico personal de Valentín Paniagua

Y dice el antipático y fachísimo y anti-pepa-del-día-siguiente de Solari: "He estado con el doctor Paniagua desde temprano y está incluso levemente mejor que el día de ayer, no sé quién ha informado esto, pero yo soy el que da los partes médicos".

Raúl Vargas, siempre imperturbable, cual comercial de AFP, se intentaba comunicar con su reportero en el congreso y le instaba a que se acerque a algún congresista para que informe la verdad, mientras que se oía a lo lejos los debates entre Mechita y los voceros para ver cómo hacían para suspender la sesión y que todos puedan ir a dar sus condolencias a los familiares, a los correligionarios acciopopulistas. Vitocho se convirtió en Pinocho. Chivo expiatorio de algún complot para entorpecer la exposición del gabinete Del Castillo? Puede ser. Una Vitochada? También. Ambas?? Lo más probable.

Lo increíble no es ver cómo se difunde una falsa noticia, de tal trascendencia que entorpece las labores congresales, y aún más, difundida sin ascos por alguien tan cercano al ya no difunto presidente, que sigue recuperándose en la clínica San Felipe, esperemos que para bien, sino más bien o sobre todo ver cómo las opiniones de la gente se acomodan frente a la muerte. Que Paniagua es un aburrido, un pésimo candidato, que fue egoísta con Lourdes, que su muñeco jalaba más gente que él, etc, etc, etc y se anuncia su muerte y se convierte en un mártir de la democracia y la bondad. Nadie duda del bien que le hizo Paniagua al país, por eso, cuando llegue La Parca, la mayoría, imagino, le rendirá homenaje. Pero esto ha servido para ver ciertas hipocresías en nuestra querida Perusalén. Como dicen por ahí, no hay muerto malo.

Saturday, August 19, 2006

El final es el mejor comienzo...


Un blog? No estás "in" si no tienes tu blog. Para qué un blog? Si no eres un valioso informante, para qué? Quizá en este caso sea muy simple: un sábado de aburrimiento. Vamos a ver qué pasa. A ver qué sale. Quizá sea gracioso. Quizá interesante. Para que mis amigos me quieran más, ah no, esa es de Bryce. Como el final es el mejor comienzo entonces digo simplemente que para mí y punto y aparte y otra vez punto. Punto.